El paso de Atlético Pilar por la vieja Primera D dejó algunas historias mínimas, como aquella vez que Yuli Ponce de León logró marcarle un gol al mítico Julio Elías Musimessi, una leyenda del arco.

 

Esa tarde llovía bastante. El córner vino desde la derecha y el diluvio no le impidió ver la pelota como para poner la cabeza. No era impermeable, como las de ahora, así que el barro la había convertido en algo parecido a una bala de cañón. Julio Ponce de León -Yuli para todo el mundo- vio cómo se sacudía la red, mientras el arquero masticaba impotencia. El vencido era nada menos que Julio Elías Musimessi, “el arquero cantor”.

Yuli Ponce de León debutó en la primera de Atlético en 1962, de la mano del DT Zamudio. Llegó como wing derecho, pero algunos meses después regresó a su puesto original de lateral haciendo la banda, como un actual carrilero.

“No era de hacer muchos goles, habré convertido 4 o 5”, afirmaba hace unos años, pero sin dudas atesora ese tan especial, el que le hizo al ex arquero de Boca, por esos días una leyenda en actividad que atajaba en Ituzaingó. “El córner vino desde la derecha y yo le pegué el cabezazo. La pelota pesaba como 300 kilos por el barro... No tiré a colocar, sólo puse la cabeza, pero fue muy lindo”, agregaba con humildad.

Aquella temporada, la ‘66/‘67, fue la última del guardametas antes de su retiro a los 43 años.

El partido se jugó de visitante y Atlético perdió 2 a 1. Sin embargo, para el pibe de Pilar que había subido al primer equipo para reemplazar al mítico Oscar Bravo –adquirido por Argentinos Juniors- fue inolvidable.

Yuli dejó el fútbol a los 25 años, tras el fallecimiento de su padre, para dedicarse de lleno a la cochería familiar. Antes, se dio el gusto de jugar en la Primera del Rancho con su hermano Jacinto, más conocido como “Pato”, un enganche exquisito.

 

Carlos Cenobio y Yuli Ponce de León (foto: Carlos Cenobio / Pilar en el Recuerdo).

Recorrido

La anécdota es parte de la rica historia del Club Atlético Pilar y su paso por las divisiones de ascenso de AFA, una aventura que duró casi 30 años en la antigua cancha de Lauría y Camilo Costa.

El club se incorporó a la recordada Primera D en 1953, y a lo largo del tiempo contó con valores como “Calavera” Peralta, Oscar Bravo, Carlos Cenobio, Antonio “Pajarito” Acosta, Juan Villera y Jorge Villalba. La mejor campaña fue la de 1961, quedando tercero en la Zona Norte, a un punto de la clasificación del reducido por el ascenso a la Primera C. En el ’63 también estuvo cerca, pero perdió la chance frente a Villa Dálmine.

El camino comenzó a hacerse cuesta arriba a finales de la década de 1970. El final de esa era (antes de la reincorporación del Rancho a la AFA en 2024) llegó en 1980, con un equipo dirigido por “Pajarito” Acosta que salió segundo en la primera rueda, pero que no pudo sostenerse en las revanchas.

Conocénos

No son leyendas, ni se aplica el rigor del historiador: está compuesto por relatos sobre vecinos, personajes y sucesos que marcaron al distrito a lo largo del tiempo, especialmente en el sigo XX.

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